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Experimentos y validaciones en empresas

Poner a prueba las ideas

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Experimentos

Experimentos y validaciones en empresas

Cada nueva idea que surge y que se quiere llevar a la práctica se convierte en un experimento. Cada nueva empresa que se crea se convierte en un experimento. Según la RAE la definición de experimento es “acción y efecto de experimentar”, y dos de las definiciones de experimentar son “Notar, echar de ver en uno mismo una cosa, una impresión, un sentimiento” y “Probar y examinar prácticamente la virtud y propiedades de algo”.

Ambas definiciones se convierten en elementos fundamentales a tener en cuenta para poder construir proyectos y empresas más realistas y menos “idealistas”.

A partir de simples ideas se pueden construir y se construyen proyectos y empresas, y está claro que el punto de partida de cualquier proyecto/empresa es una idea, pero si no se consideran experimentales, se corre el riesgo de creérselo uno mismo como verdad, y no lo son, son ideas con o sin fundamento, pero sin validación, lo que las convierte en vulnerables y susceptibles de convertirse en fallidas.

Dado que nadie quiere que sus proyectos y empresas no tengan continuidad, conviene cuanto antes experimentar cada una de las hipótesis que se consideran.

En el itinerario BIK Startup que podéis encontrar en la web de emprenemjunts ( www.bikceei.com ), se parte de un modelo de negocio, el famoso CANVAS, a partir del cual se formulan las diferentes hipótesis establecidas de partida, las cuales dan lugar a los experimentos, cuyo objetivo no es otro que convertir cada hipótesis en una verdad validada, a través del contacto directo con quien nos lo puede realizar. Y dado que el número de estos experimentos puede ser elevado en una primera fase, se trabaja con una tabla para marcar las prioridades, pues algunos experimentos serán fundamentales y urgentes y otros ni tan importantes ni tan inmediatos.

Nos estamos jugando el tiempo y el dinero con los proyectos, conviene no ir con prisas y evaluar los riesgos a los que estamos sometidos y tratar en lo posible de validar y que las hipótesis finales -que siempre habrá- no sean esenciales y vitales para el desarrollo del proyecto.

Si podemos experimentar y validar nuestra solución (producto/servicio) con nuestro cliente, conviene seguir la filosofía y planteamiento del MVP “Producto mínimo viable”, desarrollar algo lo más parecido a la solución final que se persigue, pero lo más rápido posible y con el menor coste o inversión: no se trata de otra cosa más que de validar, que la idea, el concepto, la experiencia de la persona a la que va dirigido son válidos, estamos en lo cierto, y por lo tanto podemos continuar con la idea que estamos desarrollando: construir para aprender y validar. Esto nos ayuda a construir proyectos realistas, con una base real, lejos de ideas maravillosas e increíbles, con proyecciones fantásticas, que al final se quedan en nada.

Ni los mejores planes de empresa, ni los mejores modelos de negocio, con toda la información disponible que seamos capaces de conseguir, si no tienen la validación de sus hipótesis establecidas -y todos ellos están basadas en hipótesis- se convierten en blanco de la subjetividad.

Para alejarnos de ella, la iteración con el mercado, las entrevistas, los mapas de empatía, los test de usuario, los feedback de clientes, son acciones que nos permitirán eliminar esa subjetividad y convertir las hipótesis en datos contrastados, añadiendo un realismo a los proyectos, que si bien no elimina todos los riesgos de los proyectos, si los reduce considerablemente y sobre todo, elimina las hipótesis y crea información objetiva que hay que seguir y evaluar para asegurarnos que los proyectos que construimos son válidos y viables.

Entrevista cualitativa, mapa de empatía, Point of View (punto de vista), matriz de feedback, test de usuario, son algunas de las herramientas que se pueden encontrar y descargar en bik CEEI, para validar hipótesis, construir modelos más reales y conocer que opinan los clientes de nuestras propuestas, en definitiva, de realizar planes y modelos más reales y con mayor probabilidad de éxito.

Sin prisas pero sin pausas: validar es una tarea que se tiene que planificar, ejecutar y sacar conclusiones, se tiene que entender que todo lleva su tiempo, por lo que es importante llegados a este punto, estar convencidos de que el esfuerzo merece la pena.

  

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