CIRURAL: la revolución del emprendimiento sostenible en el ámbito rural
Entrevistamos a Cristina Galindo, tercer premio en MOVE UP! 2024
Publicado por MAYCA
martes, 18 de marzo de 2025 a las 13:54
En la IX edición del programa MOVE UP! Emprende con éxito, el tercer premio ha sido para Cristina Galindo una apasionada del desarrollo sostenible y la economía circular en el entorno rural. Su compromiso con la transformación de las comunidades locales y el respeto por su identidad territorial le han llevado a impulsar iniciativas de gran impacto.
¿Podrías explicarnos brevemente qué es Cirural y cómo contribuye al desarrollo sostenible en comunidades rurales?
Cirural es un proyecto que acompaña a comunidades rurales en su camino hacia un desarrollo sostenible consciente. Lo hacemos ayudándolas a enfrentar los retos específicos del ámbito rural mediante soluciones diseñadas desde y para el territorio, basadas en los principios de la circularidad, la agroecología y la participación comunitaria.
Creemos que el desarrollo sostenible en los pueblos no puede ser una réplica de modelos urbanos, sino que debe partir del conocimiento y los recursos locales, fortaleciendo la identidad y la resiliencia de las comunidades. Por ello, trabajamos desde la cercanía, con metodologías participativas que activan a la ciudadanía y promueven soluciones adaptadas a cada realidad.
Trabajar en entornos rurales presenta desafíos específicos, ¿cuáles han sido las principales barreras que habéis encontrado y cómo las habéis superado?
Cirural trabaja con entidades públicas de municipios pequeños, muchas veces con recursos humanos, técnicos y económicos muy limitados. Por ello, uno de los principales desafíos es la dependencia del financiamiento público externo, que en las áreas rurales suele ser insuficiente y difícilmente accesible. Esto puede dificultar tanto el inicio de proyectos como su sostenibilidad a largo plazo. Para hacer frente a esta situación, desde Cirural ofrecemos servicios de planificación estratégica adaptados a las necesidades reales de cada comunidad, lo que nos permite optimizar y sacar el máximo partido de los recursos disponibles. Otro reto importante es la desconexión de las nuevas generaciones con su territorio, lo que no solo reduce su participación en los asuntos comunitarios, sino que también pone en riesgo la continuidad de iniciativas locales que necesitan de su energía y visiónpara prosperar. Para abordar esta cuestión, estamos trabajando en la creación de espacios de encuentro y diálogo que involucren a distintos perfiles de la comunidad, promoviendo una visión renovada del potencial del mundo rural y fomentando el papel activo de las personas jóvenes en la construcción del futuro de estos territorios.
Uno de vuestros pilares es la economía circular, ¿puedes darnos un ejemplo concreto de un proyecto piloto que hayáis puesto en marcha y su impacto en la comunidad?
La economía circular, en el contexto rural, implica aprovechar al máximo los recursos locales, minimizar los residuos y fomentar ciclos regenerativos que fortalezcan la resiliencia del territorio. Esto no solo se aplica a la gestión de materiales y productos, sino también a los modelos productivos y de consumo, así como al cuidado de los recursos locales como la tierra o el conocimiento.
Un ejemplo claro de cómo aplicamos estos principios es el diseño y puesta en marcha de un banco de tierras, una iniciativa que busca reactivar parcelas en desuso y ponerlas a disposición de personas interesadas en cultivarlas. En muchas zonas rurales, el abandono de tierras productivas es un problema creciente, lo que impacta en la
pérdida de biodiversidad, la reducción de recursos locales y la desaparición de conocimientos agrícolas tradicionales, además de dificultar el acceso a alimentos sostenibles y de proximidad. A través del banco de tierras, facilitamos la conexión entre personas propietarias y agricultores/as, promoviendo un modelo más eficiente y sostenible de gestión del territorio.
pérdida de biodiversidad, la reducción de recursos locales y la desaparición de conocimientos agrícolas tradicionales, además de dificultar el acceso a alimentos sostenibles y de proximidad. A través del banco de tierras, facilitamos la conexión entre personas propietarias y agricultores/as, promoviendo un modelo más eficiente y sostenible de gestión del territorio.
Este proyecto no solo contribuye a revalorizar suelos infrautilizados, sino que también facilita el relevo generacional, fomenta la producción agroecológica y refuerza la economía local. Además, al evitar el abandono de terrenos, se reduce el riesgo de incendios y se mejora la resiliencia del territorio frente al cambio climático.
Aparte de la dotación económica del premio, ¿qué más te ha aportado el programa? ¿Ha habido algún aprendizaje clave o conexión que haya impulsado vuestro proyecto?
El programa MOVE UP! ha sido clave para afianzar Cirural en su etapa inicial, permitiendo estructurar mejor el proyecto y definir con mayor claridad las líneas de trabajo.
Además, ha sido una gran oportunidad para generar vínculos con otras iniciativas ligadas al desarrollo local que enfrentan retos similares en el territorio. Estas conexiones han sido fundamentales para ampliar nuestra red y fortalecer el impacto de nuestras acciones. Uno de los aprendizajes más valiosos ha sido la importancia de equilibrar la visión social con la viabilidad económica del proyecto. La sostenibilidad financiera es esencial para garantizar la continuidad de cualquier iniciativa, y el programa nos ha proporcionado herramientas clave para seguir avanzando en esa dirección.
El programa MOVE UP! ha sido clave para afianzar Cirural en su etapa inicial, permitiendo estructurar mejor el proyecto y definir con mayor claridad las líneas de trabajo.
Además, ha sido una gran oportunidad para generar vínculos con otras iniciativas ligadas al desarrollo local que enfrentan retos similares en el territorio. Estas conexiones han sido fundamentales para ampliar nuestra red y fortalecer el impacto de nuestras acciones. Uno de los aprendizajes más valiosos ha sido la importancia de equilibrar la visión social con la viabilidad económica del proyecto. La sostenibilidad financiera es esencial para garantizar la continuidad de cualquier iniciativa, y el programa nos ha proporcionado herramientas clave para seguir avanzando en esa dirección.


El desarrollo rural requiere cooperación entre distintos actores, ¿cómo trabajáis con instituciones, empresas y ciudadanos para generar cambios sostenibles?
Desde Cirural entendemos que los cambios sostenibles solo son posibles si se construyen de manera colectiva. Por eso, trabajamos desde una perspectiva de cooperación, facilitando espacios de encuentro donde instituciones, empresas y ciudadanía puedan dialogar y cocrear soluciones adaptadas a su realidad.
Con las administraciones locales, colaboramos en el diseño de estrategias de desarrollo sostenible que sean realistas y aplicables. Con empresas del territorio, exploramos sinergias para impulsar iniciativas que generen nuevas oportunidades laborales y sociales, siempre bajo los principios de la economía circular y la agroecología. Y con la ciudadanía, apostamos por la participación activa, porque ningún proyecto puede prosperar sin el respaldo y la implicación de la comunidad.
Con las administraciones locales, colaboramos en el diseño de estrategias de desarrollo sostenible que sean realistas y aplicables. Con empresas del territorio, exploramos sinergias para impulsar iniciativas que generen nuevas oportunidades laborales y sociales, siempre bajo los principios de la economía circular y la agroecología. Y con la ciudadanía, apostamos por la participación activa, porque ningún proyecto puede prosperar sin el respaldo y la implicación de la comunidad.
Finalmente, ¿qué recomendaciones darías a personas que, como tú, quieren apostar por emprender en un entorno rural?
Emprender en un entorno rural es un reto lleno de satisfacciones, pero también exige adaptarse a sus particularidades. Mi primera recomendación sería entender profundamente el territorio donde se quiere trabajar. Esto implica no solo conocer sus necesidades y retos, sino también respetar su identidad y sus ritmos.
Hablar con la gente, escuchar sus historias y comprender sus dinámicas es clave para crear un proyecto que realmente aporte valor.
Otra recomendación importante es mantener una visión realista, pero no perder el entusiasmo. Hay muchos retos, como la falta de recursos o el acceso limitado a financiamiento, pero cada pequeño paso cuenta. La clave está en dividir los grandes objetivos en metas alcanzables y celebrar los logros, por pequeños que parezcan. Por último, diría que es crucial creer en el potencial del mundo rural. A menudo se subestima, pero está lleno de recursos, talento y oportunidades esperando a ser descubiertos. Si tienes claro tu propósito y estás dispuesto a trabajar con compromiso y paciencia, el entorno rural puede ofrecerte mucho más de lo que imaginas.
18/03/2025 13:54 | MAYCA